1. Abre el juego
Orden del Eclipse se ejecuta en el navegador. La versión pública actual se abre desde el botón Jugar de la web oficial y, por ahora, utiliza itch.io como alojamiento secundario.
En móvil conviene usar orientación horizontal durante los combates y evitar cerrar la pestaña mientras se realiza una acción importante.
2. Decide cómo guardar tu partida
Guardado local
Permite comenzar sin crear una cuenta. El progreso depende del navegador y del dispositivo utilizado.
Guardado en nube
Permite conservar y sincronizar el progreso entre dispositivos compatibles.
No borres los datos del navegador si estás jugando únicamente como invitado y quieres conservar la partida local.
3. Construye una formación funcional
No coloques cinco unidades únicamente por su poder individual. Un escuadrón útil necesita cubrir varias funciones:
- Una línea delantera capaz de soportar presión.
- Daño suficiente para cerrar el combate antes de que el equipo se desgaste.
- Apoyo, curación o control cuando la etapa lo exige.
- Posiciones que protejan a las unidades más frágiles.
La formación persiste y puede ajustarse antes de volver a intentar una etapa.
4. Entiende qué controlas durante la batalla
Los ataques y decisiones básicas de las unidades ocurren automáticamente. Tu intervención principal consiste en:
Vida, energía, objetivos y ritmo del enfrentamiento.
No siempre conviene activar una definitiva apenas está disponible.
Combina daño, control y recuperación según la amenaza.
5. Si una etapa te bloquea, progresa
El juego está diseñado para que algunas etapas exijan mejorar el equipo o ajustar la composición. Perder no significa necesariamente que la etapa esté rota.
- Revisa si algún héroe está muy por debajo del resto.
- Mejora piezas relevantes en lugar de repartir recursos sin criterio.
- Prueba otra formación.
- Vuelve a etapas anteriores para reunir recursos si es necesario.
- Observa qué unidad cae primero y corrige esa debilidad.
6. Trata a cada jefe como una comprobación del escuadrón
Los jefes suelen comprobar más de una cosa a la vez: supervivencia, daño, orden de definitivas y calidad de la formación. Si tu equipo llega al jefe pero no logra terminarlo, el problema suele estar en una de esas cuatro áreas.